31.10.06

Kelper

Kelper
Raúl Vieytes
Clarín/Aguilar
Para Radio Beat, 05.11.2006

1 – Rompe con el esquema de misterio policial presentando la historia desde el punto de vista del supuesto criminal. La técnica produce cierta orfandad en el lector, obligándolo a prestar atención a los detalles más ínfimos, como el gusto etílico del protagonista, antes que concentrarse en cómo se resuelve el misterio.
2 – El escenario poco común, Las Malvinas, genera gran expectativa. El autor, valiéndose de ciertos prejuicios sobre una sociedad británica más tradicionalista que la de la propia Inglaterra, nos sumerge en un mundo victoriano de valores hipócritas donde el protagonista se mueve con astucia para lograr, siempre o casi siempre, objetivos egoístas.
3
– El desenlace de la historia se vuelve difícil de anticipar a medida que se agregan más y más condimentos a la trama, como, por citar un ejemplo, la prostituta filipina y el nuevo perro pastor, entre otros.
4 – Recomendamos este libro con la escarapela en la mano y la mente bien fresca porque, aunque nos parece muy bueno, se lo intuye escrito con la vista fija en una ventana humedecida por el patriotismo.

Jaulas

Jaulas
Kevin Mckean
Norma
Para Radio Beat, 29.10.2006

1 - Jaulas, cages, cagetilllas, cagetas. Encierros de la mente, del cuerpo, de la personalidad. Las jaulas son lugares donde el alma se pudre lentamente. Pero las de Mckean nos murmuran desde la soledad. No desde una soledad meditabunda sino otra diferente, que propone un exterior finito frente a un interior desconocido.
2 - Y flotaron a la deriva juntos, existieron juntos, a la deriva. Estas jaulas tienen un lenguaje propio, aunque nos hablan de la opresión de la rutina, del miedo a descubrirnos como realmente somos. Son jaulas que engañan al lector, idealizando el exterior en tal grado que la realidad resulta deformada e incomprensible.
3 – Al terminar este cómic es inevitable que nos preguntemos ¿qué es lo que buscamos en la vida? Mckean nos propone algunos paradigmas: el hombre-gato que vive de noche, olvidando toda experiencia por la mañana; el niño-loco-gordo que lleva por sombrero al sistema solar: el artista esclavo de hombres trajeados, que lo amenazan con abandonarlo frente a la verdad; el músico tejedor de historias, encuentros y amores, que crea realidades mientras inventa melodías. Las jaulas murmuran la misma pregunta, una y otra vez, desde la oscura soledad donde nos retienen. Y debemos responderles, ¿qué esperamos de la vida?
4 - Tal vez la clave esté en una habitación llena de árboles, o en esa locura que Mckean propone como sendero amarillo para escapar de la vida rutinaria. ¿Cómo piensa él que podemos lograrlo? Rompiendo el engranaje en que nos hemos convertido, oponiendo un nuevo marco de reglas para nuestra vida. Mckean afirma que la única huida posible es mental, no física. Y nos propone un camino, una llave que nos permita salir de nuestro encierro.
5 – Jaulas es un cómic repleto de imágenes irreales que se pierden en puntos de fuga. Léalo, entonces, porque eso queríamos recomendarle hoy, una ruta de escape hacia la vida.

El mito de Sísifo

El mito de Sísifo
Albert Camus
Losada
Para Rabio Beat, 22.10.2006

1 – Porque nos sumerge en la filosofía del absurdo como un recién nacido se sumerge en la luz del mundo. Y el libro nos pregunta, desde esa imagen de la vida que es Sísifo subiendo infinitamente su piedra, si creemos que la vida no es un poco así: superar un escollo para afrontar el siguiente. Una rutina constante, como un péndulo, que se mueve entre éxito y fracaso, alegría y tristeza.
2 – Porque dice en el apego de un hombre por la vida hay algo más fuerte que todas las miserias del mundo. La condena del cuerpo equivale a la del espíritu y el cuerpo retrocede ante el aniquilamiento. Adquirimos la costumbre de vivir antes que la de pensar. Y en la carrera que nos precipita un poco más hacia la muerte, el cuerpo mantiene una delantera irreparable.
3 – Lo único que nos molesta, como buenos argentos, es la ausencia de una posición apreciable. Camus se abstiene de tomar partido, imposibilitándonos una definición política o estética. Camus sostiene que tomar partido es una incongruencia más dentro de las muchas incongruencias de la humanidad, porque, para él el juego constante es eludir.
4 – Por último, le recomendamos este libro porque sabemos que el absurdo, con o sin filosofía, es parte imprescindible del ser nacional.

28.10.06

Suicidios ejemplares

Suicidios ejemplares
Antonio Vila-matas
Anagrama
Para Rabio Beat, 12.09.2006

Un libro que podríamos considerar oscuro y luminoso a la vez. Un libro extraño, que nos sumerge en un mundo pintorescamente depresivo y, quizá, heroico. También puede resultarnos corto, con textos que recuerdan las dolencias de Pessoa, las incongruencias del gordo y el flaco y la pesadez de la vida. Sobre todo, la insoportable levedad de la vida rutinaria, agobiante asesina de las almas sensibles.
Vila-Matas mezcla escenas comunes con circunstancias inusuales para retratar su lectura personal sobre la muerte, la depresión y la locura.
No parece necesario agregar más sobre Vila-Matas, excepto que lo sabemos con la mirada fija en el horizonte esperando a la muerte, que se dibuja en sus ojos, y a la que aguardará serio y callado todo el tiempo que haga falta, sabiendo que a la muerte le sienta bien la tristeza leve de una espera severa.
Aunque, quizás, este diálogo pertenezca a uno de esos personajes que practican la saudade. Corrobórelo o corríjanos si usted lo considera necesario.

8.10.06

Solaris

Solaris
Stanislav Lem
Minotauro

¿Qué decir de este libro que fue esa película? Este es mi réquiem; merecido por su genio y originalidad.
Solaris sobrevuela la angustia de la incomunicación entre dos mundos –dos seres, dos universos- incompatibles. Es un retrato de la imposibilidad, pero el foco está hecho en los sujetos –entre los que se cuenta un planeta- que comparten la intención pero carecen de una forma coherente de diálogo. Es la búsqueda de un vehículo que les permita conectarse.
Entonces aparece la frustración, más bien, el vacío, la soledad de aquel de desea algo y sabe, con una certeza desgarradora, que nunca podrá alcanzar su deseo. Ni siquiera la espera, como esperanza de que el futuro será alivio, ayuda a los protagonistas que, resignados, pretenden sobrellevar los intentos de comunicación del otro, ése monumental otro que ondula debajo de ellos.
Recomendado por toda la pajarera. Impresionante, bellísimo, y qué sé yo que soretes más.

Soy Leyenda

Soy leyenda
Richard Matheson
Minotauro

Libro emblemático de una década, del cual todos repetimos su postulado sobre lo anormal: yo soy el anormal ahora. La normalidad es un concepto mayoritario. Norma de muchos, y no de un solo hombre.
Una extraña epidemia, que se intuye como una guerra bacteriológica, arrasa con la humanidad. Los infectados mueren, convirtiéndose en vampiros. El protagonista, único sobreviviente e inmune a la plaga, se convierte en un asesino de vampiros. Desde la perspectiva del protagonista se describe el dolor de la soledad más absoluta, esa que se vive rodeado entre seres incomprensibles, aterradores otros que pretenden devorarnos.
De corte apocalíptico, la trama da un vuelco introduciéndonos en el auténtico mensaje que pretendía enviarnos el autor: ¿cuál es el concepto de normalidad, de pertenencia, de legalidad? ¿Se basa en la fuerza, en la cantidad o en la calidad de quienes lo definen?
Un libro interesante que, a veces, resulta complicado para quienes no gustan de la cifai. En la pajarera hay opiniones divididas pero yo, niño errante, lo recomiendo.

Los tiempos nuevos

Los tiempos nuevos
José Ingenieros
Losada

Un testimonio de la buena leche que la revolución rusa despertó en los intelectuales de todo el mundo. Aquí, Ingenieros adopta el papel de testigo y denunciante de la política que él considera obsoleta. Su discurso revolucionario suena desactualizado, pero no podemos desoírlo del todo, ni evitar una sonrisa nostálgica al compartir ciertos puntos de vista que, lamentablemente, no llegaron a plasmarse en ese sueño al que llamó sociedad futura.
Escuchamos a un Ingenieros antibélico: la humanidad necesita fe; pero una fe puesta en el futuro, que no le sirva de consuelo sino de esperanzas, que la impulse a luchar activamente contra las causas del mal, que sea fuerza renovadora y no regresiva pasividad.
Y al leerlo no podemos evitar la relación Bush-Ratzinger-Fundamentalismo Islámico. ¿O sí podemos?
Parece difícil no hinchar el pecho con sus palabras porque a pesar de toda el agua que pasó debajo del puente, de las decepciones políticas, de la incongruencia en las urnas y la demencia de las botas, deseamos oír una voz esperanzadora diciendo: los viejos rutinarios y los jóvenes domesticados confiaban en que un riguroso militarismo sería dique eficaz a la ascendente marea de la democracia y esperaban que una fervorosa regresión al misticismo envenenaría en sus fuentes la ideología emancipadora.
Un libro nostálgico, que nos llena de emoción y un tanto de bronca; porque hubo una idea y también hubo voluntades pero faltó verdadera convicción. Y sin ella, la ideología socialista está condenada.

5.10.06

Aterrizaje de emergencia

Aterrizaje de emergencia
Algis Budrys
Cuasar
Para Rabio Beat, 03.09.2006

En realidad el libro incluye otra novela corta llamada los silenciosos ojos del tiempo.
Si hablamos de Budrys, hablamos de un tipo dedicado a la ciencia ficción que siempre ha evitado el estrellato y que, sin embargo, siempre ha sido reconocido como una fuerte influencia en el género. Y si hablamos de ciencia ficción con ideas, entonces hablamos de proyección, de anticipación científica. Budrys proyecta ideas a través del espacio y, más que nada, a través de la esencia humana.

En Los silenciosos ojos del tiempo Budrys ridiculiza a las grandes corporaciones tecnológicas y al management profesional. En Aterrizaje de emergencia explora el dolor del extranjero, en este caso extraterrestre, cautivo de una sociedad ajena a la que no pertenece y con la que no quisiera interactuar.
Budrys, nacido en la sufrida Europa del este, siente debilidad por el dolor humano. Su literatura habla, casi exclusivamente, de la situación humana frente a entornos deshumanizantes.
Budrys confesó que lo sorprendía la capacidad que tiene la ignorancia para reproducirse a sí misma. También resulta sorprendente ver como la temática de su obra se reproduce a sí misma en cada nuevo libro.
Si usted se le anima al cifai, entrelé a Budrys. Entrelé, y después nos cuenta.

Operaciones especiales

Operaciones especiales
Pavel Sudoplatov
Anatoli Sudoplatov
Plaza & James

Un libro político cuyo prólogo deja en claro las intenciones políticas de sus editores. Podríamos decir que es una propaganda pero, con el pasar de los capítulos, descubrimos otra cosa. El autor y su hijo narran sus vivencias desde la perspectiva del protagonista-víctima, juzgando los actos ajenos con la facilidad de la distancia pero haciendo la salvedad de que, en su momento, toda decisión les parecía incuestionable.
Es interesante el análisis que se hace de la época estalinista, introduciéndonos en el pensamiento de los funcionarios encargados de instrumentar la opresión sobre el pueblo y el propio partido. Por otro lado, se nos muestra el carácter reversible y vulnerable de la política soviética; su lentitud, la excesiva burocracia, el manejo espurio de la historia, y la paranoia con que debían moverse los funcionarios para evitar ser víctimas de sus propias acciones.
Un libro interesante, con un prólogo derechoso que no debería restarle importancia a los testimonios de sus protagonistas. Un libro que puede serle de ayuda si usted, seora, desea saber algo más de los años de hierro estalinistas.

3.10.06

La habitación de los niños

La habitación de los niños
Louis-René Des Forest
El cuenco de plata

El autor articula aquí tres historias que se relacionan, de cierta manera, con la ingenuidad de los niños. En realidad, la segunda historia es la que da título al libro. Pero una extraña ingenuidad se huele entre estas páginas.
Un excelente fagotista se dedica a deslumbrar a todos a través del canto, algo para lo que el mismo dice no estar preparado. ¿Dónde está el mérito, dónde la mentira? Pasado cierto tiempo, sucumbe a la verdad en un gran finale, abochornando a sus fanáticos. Y continúa su vida, demostrando un virtuosismo invisible para quienes lo oyeron cantar.
Otro hombre espía ¿a sus hijos? Detrás de la puerta de la habitación, rememora su infancia en las palabras de esos niños a los que espía. E intenta sentir, o tal vez siente, la calidez de esa ingenuidad perdida.
Por último, un tercer hombre recuerda, una y otra vez, un momento determinado de su vida. Un instante de frustración eterno, recordado siempre de una forma diferente.
Des Forest se torna insoportablemente academicista por momentos, luego despliega un estilo propio, acompañada de imágenes e historias originales. A pesar del rechazo que me produce su deliberado academicismo, el libro me sedujo totalmente.
Éntrele, amigo, le va a gustar mucho.

2.10.06

La quinta mujer

La quinta mujer.
Henning Mankell
Planeta Agostini

El autor plantea un historia de venganza ambientada en la Suecia de los noventa. Con un estilo denso, y por momentos lento, nos sumerge en la vida de un policía provinciano, inteligente y vulnerable.
El ambiente es atrayente, la historia también (mantengo algunas reservas), pero la lentitud de la prosa ataca ese interés. Tal vez el autor intentó generar un ambiente kafkiano para graficarnos la dificultad de la investigación encarada por el protagonista. Lamentablemente no lo logró.
Una mujer es asesinada en Argelia. Su muerte desencadena la furia de su única hija; entonces, horribles asesinatos se suceden sin dejar en claro la conexión de las víctimas. Las víctimas son hombres más o menos violentos, con un pasado impreciso.
La trama es buena y se resuelve de manera interesante, aunque esperaba algo acorde a Chandler.
Como unidad, el libro no me gustó. Sin embargo rescato muchas ideas que el autor logra plasmar en el texto, especialmente lo relacionado a la violencia doméstica y social, así como la idea que explica la diferencia de paradigma entre su generación y las que vinieron después.
Teniendo en cuenta que la traducción no es muy correcta, me contento con decir que en el idioma original tal vez suene mejor.