Nick Carter (se divierte mientras el lector es asesinado y yo agonizo)Mario Levrero
Mondadori
1 - ¿Cómo hablar coherentemente del estilo Levrero? No quiero que se malinterprete mi comentario, por incoherencia asumo la multiplicidad de temas y estilos que Levrero pone en el texto. Sin embargo, la guía presente en toda su obra también está en Nick Carter: La imaginación onírica, la incomprensión de la realidad, la presencia de una lógica distorsionada que sustenta esa sensación de extrañeza.
2 - Al leer Nick Carter recordamos al Marlowe de Chandler, pero también a Boris Vian y su Al oeste de Pekín, y a Soriano y su Ojo de la patria. Porque este libro forma parte de esa literatura delirante, inasible, que nos lleva de la risa a asco en menos de dos páginas.
3 - En tono jocoso, Levrero realiza un experimento sobre la intertextualidad. Intenta, y a mi entender lo logra, sumergir al lector en tres niveles distintos de ficción mientras relata cuestionable accionar de un detective extravagante.
4 - El juego se extiende en frases como: Y tú, lector, que te apiadas del vacío de Nick Carter, ¡Qué me puedes decir de ti mismo? De tu enigma, de tu identidad. ¿No te has dado cuenta de que también a ti te han asesinado? A ti también te han clavado un cuchillo en la espalda el día mismo en que naciste. Pero en tu ceguera le llamas vida a tu vida, a eso que arrastras, como tantos lectores, infectando el mundo. Todavía no ha nacido el detective que investigue tu muerte, lector. Nunca serás vengado, anónimo gusano. No eres mejor que Nick Carter, ni que yo.
5 - Con un hilo central que se relaciona con la Novela luminosa, con varios niveles de ficción entremezclados en el texto, Nick carter puede leerse como un experimento y un homenaje a los maestros que tanto persiguió Marito en las librería de viejo de su Montevideo. Desde la Pajarera recomendamos al Mario, que es amigo de la casa.
