Lecturas anotadas
Un punto de vista personal sobre cada libro leído. Reseñas y porquerías varias que vienen a llenar el espacio vacío en mi memoria.
8.1.11
1.8.10
Nick Carter
Nick Carter (se divierte mientras el lector es asesinado y yo agonizo)Mario Levrero
Mondadori
1 - ¿Cómo hablar coherentemente del estilo Levrero? No quiero que se malinterprete mi comentario, por incoherencia asumo la multiplicidad de temas y estilos que Levrero pone en el texto. Sin embargo, la guía presente en toda su obra también está en Nick Carter: La imaginación onírica, la incomprensión de la realidad, la presencia de una lógica distorsionada que sustenta esa sensación de extrañeza.
2 - Al leer Nick Carter recordamos al Marlowe de Chandler, pero también a Boris Vian y su Al oeste de Pekín, y a Soriano y su Ojo de la patria. Porque este libro forma parte de esa literatura delirante, inasible, que nos lleva de la risa a asco en menos de dos páginas.
3 - En tono jocoso, Levrero realiza un experimento sobre la intertextualidad. Intenta, y a mi entender lo logra, sumergir al lector en tres niveles distintos de ficción mientras relata cuestionable accionar de un detective extravagante.
4 - El juego se extiende en frases como: Y tú, lector, que te apiadas del vacío de Nick Carter, ¡Qué me puedes decir de ti mismo? De tu enigma, de tu identidad. ¿No te has dado cuenta de que también a ti te han asesinado? A ti también te han clavado un cuchillo en la espalda el día mismo en que naciste. Pero en tu ceguera le llamas vida a tu vida, a eso que arrastras, como tantos lectores, infectando el mundo. Todavía no ha nacido el detective que investigue tu muerte, lector. Nunca serás vengado, anónimo gusano. No eres mejor que Nick Carter, ni que yo.
5 - Con un hilo central que se relaciona con la Novela luminosa, con varios niveles de ficción entremezclados en el texto, Nick carter puede leerse como un experimento y un homenaje a los maestros que tanto persiguió Marito en las librería de viejo de su Montevideo. Desde la Pajarera recomendamos al Mario, que es amigo de la casa.
14.7.10
Vuelo Nocturno

Vuelo nocturno
Antoine de Saint-Exupery
Plaza Janés
1 - Este es un libro que trata sobre la voluntad de los hombres, y la muestra como la fuerza con que estos luchan para realizar su deber, no importa cuál sea. Tanto el piloto que vuela con mal tiempo, porque debe entregar las sacas que transporta, porque las sacas deben ser entregadas, como Riviére, que exprime a sus dirigidos porque a través de ellos mantiene en funcionamiento una maquinaria que nunca debe detenerse. No hay porqués, para los personajes no existen los porqués. excepto una concepción del honor que tiñe todo de una sensación titánica, como si estos hombres se enfrentasen contra verdaderos monstruos en batallas que, por decisión de los dioses, ya han perdido de antemano.
2 - El lenguaje, las metáforas y las imágenes elegidas por Antoine para contarnos su Vuelo Nocturno sólo pueden describirse como mágicas: la precisión de las frases, la elección de las palabras, la inteligencia de las pausas, la belleza de las imágenes que nos presenta, se hacen patentes en:
"El silencio en las oficinas le complació. Las atravesaba lentamente, una después de otra, y sus pasos resonaron solos. Las máquinas de escribir dormían bajo los hules. Los grandes armarios estaban cerrados sobre los expedientes en orden. Diez años de experiencias y de trabajo. Se le ocurrió que visitaba los subterráneos de un banco; allí donde se guardan las riquezas. Pensaba que cada uno de aquellos registros acumulaba algo mejor que el oro: una fuerza viviente pero dormida, como el oro de los bancos.
En alguna parte encontraría al único secretario en vela. Un hombre trabajaba en alguna parte para que la vida fuese continua, para que la voluntad fuese continua y, así, de escala en escala, para que jamás, de Toulouse a Buenos Aires, se rompiera la cadena. Ese hombre desconoce su grandeza."
3 - Antoine nos revela su forma de ver el mundo, a través de una concepción grandilocuente sobre la humanidad y los actos humanos. Bajo esta óptica, todo lo vemos como una gesta épica. Cada acto, aunque minúsculo, se vuelve importante, sino crucial, para que la historia y el universo sigan su curso. Incluso el trabajo de un hombre, que, de noche, tipea formularios en una oficina mal iluminada.
4 - Recomendamos esta obra desde La Pajarera, así como toda la obra de Antoine. Quizá éste no sea su mayor logro, pero sabe igualmente delicioso.
24.9.07
Cuentos completos
Cuentos Completos
Roberto Arlt
Seix Barral
1 - Qué decir del amigo Roberto que no hayan dicho otros con más talento: que escribía mal pero con una fuerza única; que en sus personajes uno reconocía al hombre común vencido por la vida; que sus historias buscaban despertar, en ese hombre, una consciencia de clase como si se tratase de la búsqueda de una verdad que podía iluminarlo.
2 - Leerlo fue una delicia, a pesar del abuso de ciertas imágenes grotescas que se repiten an algunos de sus cuentos. Aunque, pensándolo bien, lo grotesco también forma parte de nuestra realidad, vacía de todo compromiso. Po esto Arlt es el poeta de la derrota, de la brutalidad de una vida desde la que nos dice: yo viví entre esta gente. Todos sus gestos transparentaban brutalidad, a pesar de ser suaves. Jamás vi pupilas grises tan inmóviles y muertas. Tenían el labio inferior ligeramente colgante, y cuando sonreían, sus rostros adquirían una expresión de sufrimiento que se diría exasperada por cierta convulsión interior.
3 - Uno piensa en Los siete locos y en la demencia de sus personajes y se convence de que Arlt no era capaz de emociones simples: la amistad o la muerte, el odio o el amor. En muchos de sus cuentos, la brutal ausencia de bondad nos hace pensar en una persona resentida que odiaba a la sociedad. En cierto modo, su vida ocurrió como una injusticia convenientemente organizada, que él reconoció al instante como un complot, pero a la cual se sobrepuso por pura voluntad que lo hizo capaz de escribir que: los hombres de corazón de cristal son los que más prolongada vida tienen.
4 - El libro contiene una impresionante colección de obligatorios, desde El jorobadito hasta Jabulgot el farsante, y se deja leer fácilmente. Debo reconocer que hay cierta rispidez inherente a toda literatura que se debe leer, como bien dijo Arlt en el prólogo de Los lanzallamas, como un gancho a la mandíbula. Por eso recomendamos su lectura desde la pajarera; de alguna forma tenemos que abrir los ojos al mundo, aunque nos disguste.
Roberto Arlt
Seix Barral
1 - Qué decir del amigo Roberto que no hayan dicho otros con más talento: que escribía mal pero con una fuerza única; que en sus personajes uno reconocía al hombre común vencido por la vida; que sus historias buscaban despertar, en ese hombre, una consciencia de clase como si se tratase de la búsqueda de una verdad que podía iluminarlo.
2 - Leerlo fue una delicia, a pesar del abuso de ciertas imágenes grotescas que se repiten an algunos de sus cuentos. Aunque, pensándolo bien, lo grotesco también forma parte de nuestra realidad, vacía de todo compromiso. Po esto Arlt es el poeta de la derrota, de la brutalidad de una vida desde la que nos dice: yo viví entre esta gente. Todos sus gestos transparentaban brutalidad, a pesar de ser suaves. Jamás vi pupilas grises tan inmóviles y muertas. Tenían el labio inferior ligeramente colgante, y cuando sonreían, sus rostros adquirían una expresión de sufrimiento que se diría exasperada por cierta convulsión interior.
3 - Uno piensa en Los siete locos y en la demencia de sus personajes y se convence de que Arlt no era capaz de emociones simples: la amistad o la muerte, el odio o el amor. En muchos de sus cuentos, la brutal ausencia de bondad nos hace pensar en una persona resentida que odiaba a la sociedad. En cierto modo, su vida ocurrió como una injusticia convenientemente organizada, que él reconoció al instante como un complot, pero a la cual se sobrepuso por pura voluntad que lo hizo capaz de escribir que: los hombres de corazón de cristal son los que más prolongada vida tienen.
4 - El libro contiene una impresionante colección de obligatorios, desde El jorobadito hasta Jabulgot el farsante, y se deja leer fácilmente. Debo reconocer que hay cierta rispidez inherente a toda literatura que se debe leer, como bien dijo Arlt en el prólogo de Los lanzallamas, como un gancho a la mandíbula. Por eso recomendamos su lectura desde la pajarera; de alguna forma tenemos que abrir los ojos al mundo, aunque nos disguste.
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